Arnau

Almacén de relatos olvidables

Archive for the ‘Relatos reales’ Category

El nombre no hace la cosa

Posted by Arnau en junio 30, 2015

Petronila_Ramon_Berenguer

 

La dinastía, el linaje, era Barcelonés.
El apellido, Casal, Casa de…, era Aragón, o Aragó.
Y era Aragó porque así lo decidieron los condes de Barcelona, como nos lo indica Pere el Ceremoniós. Anteriormente no existía ese Casal, ese apellido, en los reyes de Aragón, de dinastía Ximena.

Y de la wiki: “Las diferentes casas suelen tomar su nombre bien del apellido de uno de sus más antiguos miembros, de un lugar ligado a ellos de antiguo, DEL PRINCIPAL o más querido título nobiliario que poseen, etc.”

En este caso, por razones de protocolo cancilleresco y de prestigio (como nos indica Stefano Maria Cingolani), se pone en primer lugar el título real.
¿Y por qué tiene más prestigio -que no poder, soberanía…- sobre otros títulos nobiliarios? Porque lo concede la Santa Sede, cosa que un condado no necesita de dicha aprobación, o ‘concesión’.

O sea, que los condes de Barcelona cambian su apellido y adoptan el de su título con más prestigio (hablamos del prestigio del título, no del reino de Aragón, que en esa época no tenía más prestigio que el condado de Barcelona) nobiliario, Aragó.
Podían haber adoptado “seat ibiza’, pero no, adoptaron este porque les salió de las pelotas.

Como dice otro ‘aragonesista’ catalanófobo doctor en Historia, Utrilla Utrilla:

“Las preeminencias protocolarias, como no podían ser de otra forma, son para el reino, Aragón, nombre que se acepta además COMO APELLIDO de la casa reinante.” Libro ‘La dinámica política’

“El reino de Aragón y el condado de Barcelona, dirigidos por un mismo soberano de la DINASTÍA BARCELONESA, permanecerán unidos dinásticamente a lo largo de los siglos”
Libro del mismo autor ‘Aragón, de reino a corona: hacia la construcción de un estado y sociedad feudales. Una síntesis interpretativa’

En definitiva, que cuando el delincuente Mario Conde (por ejemplo) se llena la bocaza con eso del Casal d’Aragó, no hace más que mostrarnos su ignorancia.

Cada territorio ha tenido sus circunstancias y su forma de desarrollo, creación, evolución, etc., no había un manual donde se definiera cómo construir un estado con el visto bueno del anexionismo rancio español.
Es como lo del Principado de Cataluña -o Cataluña-, se agarran a que no existe ese título nobiliario para afirmar, con un par de cojones, que Cataluña no existía, hay que ser descarado o ignorante.
Que no exista un título nobiliario con ese nombre (y por eso no lo indican en sus documentos oficiales los condes, sólo indican los títulos, como es lógico) no quiere decir que no exista una entidad, ente, Estado…, política y jurídica llamada Cataluña. Entidad territorial sometida a las cortes de Barcelona y a su soberano, el conde de Barcelona, política y jurídicamente.

Ahora que no venga nadie a rebuznar que Cataluña no existía política y jurídicamente -incluso se atreven a decir que no existía geográficamente-, cuando es todo lo contrario.
Es que es una puta aberración, por dios, es negacionismo puro y duro.
Lo peligroso de eso es que cuando un pueblo “no existe” se le puede exterminar tranquilamente, porque como no existe!

Es puro odio, pura fobia, puro negacionismo sin sentido, de una irracionalidad que asusta, es puro fanatismo.

 

Texto pensado, escrito y editado by Arnau

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Big Bang

Posted by Arnau en junio 8, 2015

Dice Gerard Piqué que todo empezó con este rapsoda de la música

Kevin roldan

Ni caso, iba mamado hasta las trancas, la gran explosión derivó de Celia

Celia Messi

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¡Qué grandes!

Posted by Arnau en junio 24, 2011

Documental sobre un caso verídico: un equipo de fútbol que no marcó su primer gol hasta el último partido de liga.

 

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Entrevista a George W. Bush

Posted by Arnau en noviembre 18, 2010

Nadie discute que George Bush ha sido una marioneta manejada por los poderes fácticos capitalistas, además de un hombre de paja controlado por los halcones de su propio partido. Tampoco de ser un tonto de los cojones; su frase “Nuestros enemigos los terroristas son innovadores e ingeniosos, y nosotros también. Nunca dejan de pensar en nuevos métodos para perjudicar a nuestro país y a nuestro pueblo, ni nosotros tampoco” (6-08-2004) así lo atestigua. El caso es que indagar en sus escasos indicios de actividad cerebral me aburría hasta el hastío; un mono hace monadas y nadie lo cuestiona. Sin embargo sí que me interesaba descubrir quién fue el verdadero líder en la sombra de su gobierno, la mente pensante instigadora, en definitiva, quién coño fue el auténtico tramoyista de la cruel opereta que el anterior presidente de Estados Unidos escenificó durante todo su esperpéntico mandato.

-Buenas tardes, señor Bush, gracias por recibir a este modesto periodista español en el jardín de su magnífico rancho de Texas.

-De nada, joven, ¿cómo está usted?

-Bien gracias. Aunque estaría algo mejor si me dejara de apuntar con el revólver, la verdad.

-Lo siento si le incomoda esta situación, pero no me fío en absoluto de los Espaldas mojadas. Son ustedes medio animales.

-No soy mejicano, señor Bush, si es a eso a lo que se refiere. Hablo su misma lengua, es cierto, pero ya le he dicho que vengo de España, ese pequeño país del continente europeo.

-Entiendo, entonces tranquilícese. Piense que en Texas tenemos que estar siempre precavidos contra cualquier contingencia criminal que provenga del exterior. Le pido disculpas. Y ahora entrégueme usted todas las armas que pueda llevar encima, haga el favor.

-No creo que sea necesario, señor Bush. No suelo ir armado.

-Usted sabrá lo que hace.

-Eso intento. Pero permítame, pasado este belicoso circunloquio, poder entrar ya en materia. Todos sabemos que el filósofo Aristóteles educó en su día al Rey Alejandro, el líder macedonio que conquistó medio mundo conocido, ¿me interesaría conocer quién ha sido, aparte de su padre, su referente o inspirador ideológico?

-… Mire joven, me gustaría que esta entrevista fuera por unos derroteros más mundanos y algo más campechanos. No se lo tome como un agravio personal, pues tenga por seguro que liberado de mis responsabilidades no pretendo desestimar ninguna de sus preguntas, pero si le he de ser sincero esta no la entiendo.

-(Esto será más complicado de lo que imaginaba) Ya veo, no se preocupe señor Bush, intentaré ser más conciso a partir de ahora. Hábleme para empezar de Condolezza Rice, ¿cuál era su ascendencia real sobre usted? ¿En qué estima la tenía?

-Condolezza fue junto con Colin la lamentable cuota negra del gobierno. Es verdad que fue una mujer servil y diligente mientras estuvo con nosotros, pero también resultó ser en exceso intelectual además de poseer un sentido del humor algo extraño. Siempre decía que Aznar le recordaba a Thornny “el aplastacráneos” de Erik el Vikingo, aquel guerrero mermado e inconsciente que siempre era el primero en partirse la cara por los demás. Y si le he de ser franco, nunca entendí ni esa analogía ni por supuesto el humor irreverente de los Monty Python. Nosotros tan sólo buscábamos una especie de ariete escaso de personalidad para dinamitar la unidad europea y así poder acudir a la guerra sin lastre. Sin más.

-Visto el respeto con el que habla de la señora Rice, ahora entiendo su dejadez con los ciudadanos de raza negra que vivían en New Orleans, señor Bush.

-No se crea, como ya he dicho en mis memorias me conmovieron mucho las imágenes de negros y negras llorando.

-Declaración que le honra.

-Gracias. Siempre había pensado que los primates inferiores carecían de glándulas lagrimales. Realmente fue un descubrimiento antropológico de primer orden para mí.

-En fin, ¿qué opinión tiene de Dick Cheney?

-Dick era un vividor que estaba obcecado en coleccionar despachos. El muy gorrón tenía uno de lujo en la Cámara de Representantes, otro de cojones en el Ala Oeste, otro de tres pares de narices en el viejo Edificio Ejecutivo, y nada menos que dos más en el Senado. Era su puto vicio, los arramblaba con la misma fruición de quien come perritos calientes en un partido de béisbol de los Rangers. Aunque eso sí, no me gustó para nada su propensión a exigir tratos especiales para sus empresas en los contratos de Oriente Medio.

-¿Le disgustó que lo acusaron de fraude cuando era presidente de sus empresas?

-¡Qué coño! Lo que no me gustó un ápice fue que Dick nunca se entretuviera en enseñarnos los entresijos de la intriga y maquinación que utilizaba en los yacimientos petrolíferos que controlaba. Por no hablar que no repartió ni las migajas de los 36 millones de dólares indemnizados por la Halliburton Company. ¡Puto capitalista!

-Me imagino su cabreo, señor Bush, pero pasemos a otra página. ¿Y Donald Rumsfeld qué tal?

-Hombre, Donald fue realmente otra cosa, la verdad. Un tipo que se vestía por los pies además de un auténtico patriota, un Secretario de Defensa como Dios manda, con valores profundos y sin apenas tacha. Siempre fue partidario de una estrategia militar sin concesiones e implacable con nuestros enemigos. También con nuestros amigos, por cierto. Recuerdo que el muy cabrón experimentó el “Waterboarding” con Aznar el “Aplastacráneos” en una de sus visitas a Estados Unidos, justo antes de implantarla en los campos de concentración de Irak.

-¿Experimentaron la infame técnica de tortura por ahogamiento con Aznar, señor Bush?

-¿Se acuerda de aquél acento chicano tan ridículo? El pobre tenía las amígdalas inundadas. A Donald se le fue un poco la mano, ciertamente.

-¿No les da vergüenza?

-De esa tenemos poca.

Después de las últimas respuestas mi perplejidad ante los hechos relatados se encaminaba hacia una profunda indignación. Me negaba a seguir dando pábulo a ese hijo de puta y a todos sus adláteres. Por otro lado, era evidente que la admiración que profesaba el ex presidente hacia el Secretario de Defensa sentenciaba mi duda ante lo que andaba buscando: Donald Rumsfeld, el responsable de las torturas en Guantánamo y Abu Ghraib, era el abyecto personaje, el seguro ideólogo entre bambalinas del otrora presidente republicano. O eso pensaba hasta que Laura, la esposa de Bush, salió del porche para acercarse con paso firme hacia nosotros y empezar a bramar como una posesa, a mandíbula batiente:

-¡George, déjate de chácharas, que es tarde y aún tienes que hacer la cena! Busca las patatas en la despensa y la ternera en la nevera. Y con garbo, que en media hora termino de redactar el segundo volumen de tus memorias y tengo el estómago famélico. Por cierto, joven, ¿le apetecería quedarse a cenar con nosotros? -dirigiendo esta vez su mirada hacia mí.

-Por supuesto. No me lo perdería por nada del mundo -le contesté desencajado.

-Perfecto. Y no haga demasiado caso a mi marido, siempre le pierden los modales. ¡Uno más en la mesa, George!

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Entrevista de trabajo con el director de La Gaceta

Posted by Arnau en noviembre 3, 2010

Quizá fuera por la desesperación de una economía doméstica ciertamente precaria, o tal vez sólo por mi maldita afición antropológica, no sé, el caso es que no dudé ni un ápice en responder a la oferta de trabajo para periodistas jóvenes y recién licenciados que convocaba el periódico ultra La Gaceta de los Negocios.
Afortunadamente el aspecto agradable y juvenil que mis padres me han regalado fue el salvoconducto ideal para no crear apenas sospechas acerca de mi verdadera edad. Eso y una orla editada digitalmente fue lo único necesario para poder ser entrevistado por don Carlos, el esperpéntico director de ese cerumen nauseabundo del grupo Intereconomía.

-Buenos días, don Carlos, gracias por recibirme.

-¿No es usted un poco mayor para haber finalizado recientemente sus estudios en la universidad?

-(Sagaz, el hijo de puta) Una tesis doctoral que me conllevó cierto tiempo, don Carlos.

-Está bien, ¿cómo se llama?

-Arnau.

-¿Es usted catalán?

-Sí señor.

-Empezamos mal. Aunque no se preocupe, en esta vida no hay nada que no se pueda reparar. ¿Supongo, no obstante, que votará a Ciutadans, al PPC, tal vez a Plataforma per Cataluña de Josep Anglada…?

-La verdad es que no, don Carlos. La vida es muy compleja para tener certezas, pero más bien mi ideología se decanta hacia el progresismo, en general hacia los partidos de izquierdas. Diría también que soy independentista.

-Pero… ¿usted sabe con quién coño está hablando?

-Por supuesto, don Carlos. Justamente por eso he acudido a su oferta de trabajo. No sé, modestamente, creo que podría aportar cierto contrapunto en los análisis de las noticias que se ofrecen en La Gaceta, tal vez una perspectiva no tan preconcebida como la actual, beneficiosa incluso para la higiene cerebral de sus lectores.

-¡Lo que faltaba por oír! Mire, listillo, dejando de lado que la sesera de nuestros lectores no es de su incumbencia, le diré abiertamente que me está usted empezando a tocar los cojones. Vamos a ver, ¿le puedo preguntar si sabe a qué nicho de mercado está decantado ideológicamente nuestro periódico? ¿Porque si no se lo explico?

-Creo que no hará falta. Tal vez sea un mercado que aglutina a franquistas, fascistas, homófobos, machistas, racistas, legionarios de Cristo y ultras en general, don Carlos.

-Exacto. Todos ellos españoles de bien. Y si quiere trabajar con nosotros tiene que entender muy bien su idiosincrasia, pues son ciudadanos que no admiten dudas ni matices en su vida, por otro lado como tiene que ser. Por ejemplo, para nuestros lectores Obama es un negro, sin más, con toda la bestialidad que eso ya de por sí representa. Para nuestros lectores Zapatero es un masón y un terrorista, también sin más, con todo lo ignominioso que eso conlleva per se. Para nuestros lectores un homosexual es un puto abreculos abyecto, con todo lo repugnante y hediondo que eso por sí solo ya significa. Para nuestros lectores las mujeres asiáticas se visten como putas, sin ambages, con todo lo pernicioso y descortés que eso puede denotar para los hombres pudorosos. Para nuestros lectores, y no se me enfade, un catalán es un hijo de perra ininteligible que se cree con derecho de pernada y nación, sin más, cuando es evidente que nunca ancestro suyo perteneció a reino conocido, con todo lo antipatriota que resulta esta conducta para un buen español. En La Gaceta obviamente todas estas opiniones las compartimos, las hacemos nuestras, así como las publicamos. Forman parte, en definitiva, de nuestra innegociable línea editorial.

-Mire, don Carlos, no voy a comentar nada acerca de esas opiniones que vierte sobre Obama, sobre Zapatero, sobre los homosexuales ni mucho menos sobre las mujeres asiáticas, simplemente que son susceptibles de llevarlas de cabeza al Tribunal Constitucional por punitivas, pero sí que le voy a contestar que no es necesario un linaje real para poder considerar como nación a un pueblo con historia, cultura, tradición y lengua propias si sus ciudadanos mayoritariamente así lo desean. Faltaría más.

-Joder, vaya perla, ¡y ahora nos sale republicano!

-Pues sí. Además, don Carlos, puede que sus lectores no admitan dudas ni matices, pero también me tendrá que admitir que muy democráticos tampoco son.

-Déjese de idioteces, Arnau, a nosotros la democracia nos la suda. Nuestros auténticos valores son “Dios, patria y Justicia”, además de una conducta moral basada en raíces cristianas y en una tradición nacional limpia, imperial y alegre, sustentado todo por el Sagrado corazón de Jesús.

-No se ofenda, don Carlos, pero me recuerdan los preceptos que acuñó en tiempos pretéritos la extinta Fuerza Nueva.

-No me ofende en absoluto, sino todo lo contrario, estamos orgullosos de ello. Y le diré algo más, hasta que en este país no se ejecute de una vez por todas un plan administrativo, material y financiero contra todos los nacionalismos, lenguas y minorías existentes no habrá una solución efectiva para nuestra convivencia.

-¿Una especie de “Solución final”, don Carlos?

-No se pase de perspicaz, Arnau, aquí de nacional-socialistas sólo están ustedes los catalanes. Pero sí, veo que por fin nos vamos entendiendo. Métase esto de una vez en la mollera si lo que pretende es formar parte algún día de este periódico.

-La verdad es que me da miedo preguntarle qué papel desempeña La Gaceta en este maldito delirio, don Carlos.

-Haga el favor de tranquilizarse de una vez, coño. La Gaceta simplemente es un vehículo necesario para llevar a cabo nuestro plan, tan solo una plataforma imprescindible para dar un uso excepcional a nuestra propaganda, una forma de manipular, movilizar y adoctrinar a las masas social y colectivamente. Ya lo ve, sin más subterfugios malignos que le puedan a usted preocupar.

-No lo sé, don Carlos, precisamente por lo visto creo que no voy a ser capaz de trabajar en su periódico. Me está acojonando de verdad. Créame cuando le digo que hay un auténtico océano de incomprensión entre sus ideales y los míos. Además, están ustedes realmente enfermos de atar.

-No le voy a tomar sus groserías en cuenta. A diferencia de usted yo sí soy un caballero. ¿Le apetecería tomar un café mientras hablamos de sus posibles honorarios, Arnau?

-¿Acaso ahora pretende usted comprarme? ¡Es el colmo su desfachatez!

-Déjeme intentarlo al menos, le reto a que no subestime mi capacidad de sugestión; piense que los conversos son mi especialidad.

-Mi dignidad como ser humano está por encima de conversiones y chantajes, don Carlos. No insista. Tenga por seguro que ni por todo el oro del mundo me va a poder convencer.

-Dispense un momento, le ruego: “Señor Tamayo, haga el favor de ordenar a la señora Sáez que traiga inmediatamente un par de cafés a mi despacho” –espetó mientras apretaba el botón rojo del interfono-. Por cierto, Arnau, ¿el café solo o con leche?

-Con leche, gracias.

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El ganado

Posted by Arnau en febrero 23, 2010

Una sábana sudorosa traída casi con toda seguridad por valerosos guerreros cruzados de las tierras santas se encontró en 1353 en Lirey, Francia. Con posterioridad pasó a manos de los duques de Saboya, que la custodiaron con devoción en Chambéry. En 1532 la sábana quedó gravemente dañada por un incendio virulento y desde 1589 se conserva, descansando por fin de su angustioso periplo, en la majestuosa catedral de la capital del Piamonte. Todo esto sería apenas menudencias históricas si la iglesia no asegurara de manera tajante que la sábana en cuestión es el sudario que envolvió al mismísimo Jesucristo después de su crucifixión. Agárrate tú con menuda reliquia. Porque si ya para la iglesia unas falanges de San Pedro, el prepucio de Jesucristo e incluso un estornudo del Espíritu Santo atrapado en un frasco (¿?) es un magnífico negocio a la hora de recolectar fieles y almas descarriadas, imagínense el descomunal maná ante semejante reliquia de trapo.

En 1989 la sábana fue sometida -para desgracia de la iglesia- a la prueba del carbono 14 en distintos laboratorios de Suiza, Estados Unidos y Gran Bretaña. Y todos los análisis coincidieron que el tejido era de la Edad Media, entre los años 1260 y 1390. A pesar de las más que evidentes conclusiones científicas, a la institución culpable de quemar a mujeres, homosexuales, judíos y que casi colgó de la gárgola más alta a Darwin por desmontar sus dogmas de fe, estas se las trajeron absolutamente al pairo. Inasequible al desaliento y después de dos mil años de esfuerzos ímprobos para subsistir por estos mundanales no iba a ser la ciencia la que le arruinara ahora el negocio. Faltaría más.

A día de hoy, Monseñor Giuseppe Ghiberti, presidente de la comisión Diocesana de la Sindone, admite que sigue habiendo dudas científicas sobre la autenticidad de la Sábana, pero la iglesia considera la Sábana santa un “medio de evangelización y no puede renunciar a él”. Por tanto será exhibida, al igual que cada 10 años, en la catedral de Turín entre el 10 de abril y el 23 de mayo de este año 2010. Más de un millón de personas ciegas de fe han efectuado ya la reserva para ver el sudario de Jesucristo. O puede que no, que como gato por liebre tan solo vayan a ver el sudario de algún musulmán familiar de Saladino al que los guerreros cruzados cercenaron de cuajo la yugular. Pero eso, a los creyentes cristianos, supongo que les da igual. Es lo que tiene la fe, que te la puedes imaginar.

Un modelo económico fue implantado en España por el partido conservador entre 1996 y 2004. Se trataba de un modelo económico liberal traído hasta tierras hispanas por valerosos economistas, que se basaba, esquemáticamente, en la desregulación de los mercados, la falta de control del sistema financiero, la privatización paulatina del estado, el abaratamiento de los despidos, la reducción de impuestos para las clases más altas, la obligación imperiosa de consumir a destajo, el endeudamiento febril de propios y extraños y a la rápida creación de empleo en base a la construcción, la burbuja inmobiliaria y a la especulación salvaje. Una mina. Todo esto sería apenas menudencias históricas ya pasadas si el partido conservador no asegurara tajantemente que la fórmula económica en cuestión es todavía la panacea y la madre de todas las fórmulas. Agárrate tú con menuda fórmula. Porque si ya para el partido conservador el astuto modelo económico liberal tradicional era un magnífico negocio a la hora de recolectar empresarios y emprendedores descarriados, imagínense el descomunal maná que representa todo ese brutal y agresivo liberalismo Neocon para sus intereses particulares.

En 2006 este modelo entró, patéticamente, en una deriva bestial que causó una grave crisis económica y financiera mundial que agudizó las dudas sobre todos los parámetros ejercidos e implantados hasta entonces. También, lógicamente, sucedió en España. Es allí cuando el estado, el gran agraviado por ese modelo, tuvo que acudir al rescate de los mercados financieros, de las empresas más variopintas y dicharacheras, y de los bancos más desmadrados del panorama nacional e internacional. Y todo, por supuesto, a costa del pobre y esforzado contribuyente.

A día de hoy, Mariano Rajoy, presidente del partido conservador, admite que aunque puedan haber ciertas dudas sobre la autenticidad y fiabilidad de ese su modelo económico, sigue siendo un “medio de evangelización político y no puede renunciar a él”. Por tanto, será de nuevo impreso a todo color, al igual que cada 4 años, en su programa electoral. Y agárrense el duodeno, porque más de 10 millones de personas -muchas de ellas de clase obrera- tienen la ciega y firme decisión, por increíble que parezca, de volver a votar al partido representante de este modelo. Sí, y también al mismo partido responsable de la ley que fomentaba el despido libre y gratuito hasta que el Tribunal constitucional la tumbó, al mismo partido de la pésima gestión del Prestige, al mismo partido de la bochornosa gestión del accidente del Yak 42, al mismo partido que torpedeó el proceso de paz con ETA cuando anteriormente negoció con el Movimiento de liberación nacional vasco, al mismo partido que aplaudió masivamente en el congreso para acudir a una guerra brutal en Irak, al mismo partido que intentó el engañó más zafio en los días y meses posteriores al terrorífico atentado del 11M, y también al mismo partido que confunde las fosas comunes de este país con miserables ciénagas putrefactas prestas para olvidar. Pero eso, a sus votantes, parece que les da igual. Es lo que tiene la fe en ese modelo, que siempre te puede recalificar algún terreno que te permita jubilar. 

Sé que es en latín, pero “Homo sapiens” significa hombre sabio, hombre que piensa, hombre capaz de conocer. O debería. Lo que seguro no significa es hombre que pace, ni ganado. O eso creo.

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Viva la vida

Posted by Arnau en diciembre 22, 2009

Sé que estas imágenes pueden herir ciertas susceptibilidades, pero es lo que hay.

Tributo a un equipo de leyenda.

Homenaje a un grupo humano inolvidable.

Y la constatación de que el deporte, sin más aditamentos, a veces puede devenir arte.

Con todos ustedes: el Barça 2009 de Guardiola. Puro espectáculo, pura emoción.

 

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Por ellos

Posted by Arnau en noviembre 9, 2009

Me encuentro angosto en un pasillo estrecho, oscuro y húmedo, y reconozco que el fantasma de la muerte, esa brisa helada que se desliza imparable por debajo de la puerta cual cuchilla de acero, husmea y me espera. Mi cuerpo, además, recién sometido a fuertes golpes en riñones y testículos y a punzantes arpones en la espalda, tiembla como hojarasca seca derrotado por los gritos salvajes que allí fuera parecen atronar sedientos de una bruta impiedad y crueldad. Sé, por los que han vuelto derrotados y humillados, lo que me espera. Y no lo entiendo. ¿Por qué tanta barbarie? ¿Por qué tan poca humanidad? No, no voy a pedir perdón por ser como soy, y antes de que puyas y banderillas me desgarren tejidos internos, largas espadas me destrocen pulmones, hígado y corazón, y puñales penetrantes me seccionen músculos y médula espinal, voy a desplegar mis alas para luchar, aun y cegado por el sol abrasante, por salvaguardar mi vida. Y voy a luchar, aun y cegado por la brisa helada, por salvaguardar también mi muerte.

Que se abra por fin la maldita puerta; que se abra por fin para sobrevolar la eternidad.  

TORO

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Carta abierta a ¿Dios?

Posted by Arnau en junio 26, 2009

Te escribo entristecida y a punto de expirar, y ni aun así, mis últimas bocanadas de aire -ajenas éstas al acecho implacable de la fría hoja de la guadaña- me permiten olvidar el maldito recuerdo de esas escenas aterradoras de mis hermanos despedazados en un mercado pudiente de Basora o las de mis padres desmembrados cerca de una ciénaga de aguas fecales en las afueras de Bagdad. No he podido jamás olvidarlas, ya ves; ni durante mis últimas convulsiones que me llevarán irremediablemente a la muerte.

Descubrí tu majestuosidad en pleno declive y caída de mi existencia (como comprenderás mi vida sin ellos ya no tenía ningún sentido), y puede que a consecuencia de ello tu discurso resplandeciente me pareciera de inmediato la tierra prometida, tus oraciones mi sustento vital ante semejante abismo y tu presencia mi salvación reparadora ante tan lúgubres penurias.

Ante ello no dudé en atravesar extensos desiertos polvorientos, en cruzar valles insondables y en sobre volar vastos continentes e infinitos océanos. Ante ello no temí estar cegada por tu llama de esperanza; ante ello no me inquietó estar fascinada ante tan parda mirada.

Pero lastimosamente todo se truncó el día que llegué por fin a postrarme ante ti. Porque no lo dudes, “mi Señor”, todo se desvaneció en el momento en que estando yo posada en tu cálida y purpurea mano –sí, puede que tras unos segundos de embelesada pero irritable contemplación- se te ocurrió propinarme el traicionero, barriobajero, desleal, aplastante y canalla golpetazo mortal. Y peor que eso fueron tus posteriores burlas, tus desprecios y tus insultos. Y ahora, a un paso de ser barrida y empalada por el inocente asistente, decirte que lo abominable de mi vida no ha sido su brevedad, ni su crueldad ni su bestialidad, ni tan siquiera mi arduo, costoso y penoso viaje, ni por supuesto el escarnio ni el insufrible dolor; decirte que para mí lo más triste ha sido, sin duda, la desilusión.

Y sin embargo no te voy a desear ningún mal, ¿cómo si no una mosca te podría con gusto enviar a la mierda –como así lo hago- si pensara de verdad lo contrario?

Y no, no te me aflijas, ya nos veremos en el más allá; irremediablemente.

Permíteme, no obstante, que no te envíe recuerdos,

Rashida Hassan, (mosca común, de la familia díptera de toda la vida; vamos, una mosca cojonera)

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La paella de mi madre

Posted by Arnau en marzo 19, 2009

Aprovechando que ayer al mediodía estaba solo en casa –con mi hija en P3 y mi mujer trabajando- mi madre me invitó a comer una paella. No se trata ahora de hacer un tratado de las paellas de arroz de mi madre, pero decir solamente que sí, que también ella hace las mejores paellas del mundo. Cuando sucede esto mi estrategia siempre es la misma: llamo unos 20 minutos antes de llegar a su casa para que el fumet hirviendo haga que siempre, siempre, el arroz esté en su punto, tal como a mí me gusta, más al dente que pasado, más de pescado que de carne; más con la compañía de mi madre que sin ella. Llegué delante de su casa a la hora acordada. Estaba contento. Nada ni nadie había perturbado mi trayecto. Estacioné el coche, apagué el motor, y justo un instante antes de desconectar la radio, ocurrió.

 

Lo siento mamá, la paella de ayer no fue una de las mejores, tú lo sabes, pero… “de sobras sabes que eres la primera, que no miento si juro que daría por ti la vida entera”.

 

La culpable no fue mi madre, ni yo mismo, ni tan siquiera el punto de cocción, fueron exactamente los siguientes 6 minutos y 38 segundos:

 

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