Arnau

Almacén de relatos olvidables

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Archive for the ‘Relatos reales’ Category

Shirley Chisholm

Posted by Arnau en septiembre 10, 2016

Antes de que Hillary Clinton aspirase a ser presidenta, estuvo Shirley Chisholm

Esta afroamericana se presentó a las elecciones en 1972, cuando nadie la tomaba en serio y los medios ni siquiera se molestaban en cubrir su campaña.

 

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“Si no te dan un asiento en la mesa, trae tu propia silla plegable”, era una de las frases que Shirley Chisholm, hija de inmigrantes antillanos, nacida en Brooklyn en 1924, solía decir. Otras de sus perlas de sabiduría: “Se pierde una gran cantidad de talento en nuestra sociedad, solo porque éste lleva falda”, “el estereotipo emocional, sexual y psicológico de las mujeres empieza cuando el doctor dice: enhorabuena, es una niña” o “estar en contra de los negros, de las mujeres o practicar cualquier tipo de discriminación equivale siempre a lo mismo, ir en contra de la humanidad”.

Si a día de hoy muchos aún se preguntan si los norteamericanos están preparados para que una mujer los gobierne, intenten imaginarse la misma cuestión a principios de la década de los años 70. Cuando una mujer de raza negra, hija de inmigrantes y de familia pobre, tuvo la desfachatez de presentarse como candidata a la Casa Blanca. Como era de esperar, la campaña no fue fácil, le valió varios intentos de asesinato, al mismo tiempo que luchaba para que la gente la tomara en serio y las cadenas la incluyeran en los debates televisivos. Chisholm, sin embargo, estaba acostumbrada a la lucha y era una mujer de primeras veces. Fue la primera congresista de color que consiguió un escaño en EEUU, la primera mujer en presentarse como candidata a la presidencia y el primer miembro de raza afroamericana que aspiraba a este mismo puesto. Más adelante, ella siempre reconoció que durante su época en la política “sufrí más discriminación por ser mujer que por ser negra. Los hombres son siempre hombres”.

Cuando solo contaba con tres años de edad, Shirley dejó Nueva York y se fue a vivir con su abuela en una granja de Barbados. Allí recibió gran parte de su educación primaria, pero cuando cumplió los diez regresó a la Gran Manzana. Eran los años de la Gran Depresión (1929-1939) y la vida no fue fácil para los Chisholms. Aun así, la pequeña asistió a escuelas públicas y obtuvo becas de varias universidades prestigiosas, pero tuvo que rechazarlas al no poder pagarse el alojamiento y la comida. Con el título de maestra trabajó en guarderías y escuelas, al mismo tiempo que empezó a interesarse por la política y sumarse al partido demócrata. En 1969 alcanzó un escaño en la cámara de representantes. Desde entonces se erigió en portavoz y defensora de las mujeres, las minorías y los que contaban con menos recursos. Llegó incluso a cuestionar el sistema de la Cámara, “nuestra democracia representativa no funciona porque el Congreso, que se supone que tiene que representar a los votantes, no responde a sus necesidades”. Algo que hoy, sin duda, le habría valido el calificativo de anti sistema.

 

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La primera vez que pisó el Congreso sus compañeros le preguntaron, “¿qué piensa tu marido de todo esto?”. Más adelante,  su intento de llegar a la Casa Blanca la catapultó a la fama, pero no por ser la candidata demócrata, sino por su raza y sexo. Algo que ella lamentaba, “suena estúpido como motivo para ser famosa. En una sociedad justa y libre sería estúpido. Pero creo que nuestra sociedad no es ni justa ni libre”.

Las preocupaciones de Chisholm como congresista eran variadas pero siempre iban dirigidas a los más desfavorecidos. Luchó para que los trabajadores domésticos recibieran subsidios, para mejorar los derechos de los inmigrantes, para que la educación llegara a todas las áreas de la población, para que las escuelas pudieran proporcionar almuerzo a sus alumnos o para establecer un organismo de protección del consumidor, que velara también porque los productos cumplieran las normativas sanitarias. Otro de sus logros fue conseguir lo que se llamó The Special Supplemental Nutrition Program for Women, Infants and Children, que ayudaba a las mujeres embarazas y con pocos medios.

 

Las elecciones presidenciales de 1972 traían una importante novedad. Al rebajarse la mayoría de edad de 21 a 18 años, un gran número de jóvenes se incorporaban a las urnas. El lema de campaña de Chisholm era Unbossed and Unbought, algo así como Ni dominados ni comprados, que luego dio título a un libro con sus memorias. Un eslogan probablemente demasiado fuerte, incluso para los rebeldes años 70. Pero si Shirley lo tenía difícil con el electorado conservador, que veía como una broma de mal gusto que un miembro de la raza negra, que hasta hace poco no podía compartir determinados espacios con los blancos, se presentara a la presidencia; tampoco contó con el apoyo de los de su mismo entorno. Los líderes afroamericanos observaban con mucho recelo el fomento de la participación de mujeres de color en la política. La mayoría de ellos no apoyaron su campaña.

En su discurso de presentación como aspirante a la presidencia Shirley, gran oradora, dijo: “no soy la candidata de la gente de color, a pesar de que yo soy negra y estoy orgullosa de serlo. No soy la candidata de la lucha por los derechos de las mujeres, aunque soy mujer y estoy igualmente orgullosa de serlo (…) Estoy aquí para representar al pueblo americano (…) Estoy aquí para repudiar la ridícula noción de que los americanos no votarán por alguien cualificado, simplemente porque no es blanco o porque no es un varón (…). No creo que en 1972 la mayoría de los votantes mantengan todavía esos pequeños y mezquinos prejuicios”.

 

Pero la realidad demostró que la mentalidad de otras décadas todavía seguía vigente.“La próxima vez que una mujer, un negro, un judío o cualquiera que pertenezca a un grupo que el país no está preparado para elegir se presente a presidente, creo que se le tomará más en serio desde el principio, porque alguien lo hizo primero”, confesaba Shirley en su libro The Good Fight.

Feminista, pacifista (criticó mucho la guerra de Vietnam y el gasto que se estaba haciendo en esa empresa, en vez de dedicarlo a otras cuestiones más cruciales), con preocupaciones sociales, preparada y negra. Sin duda, la candidata era una combinación demasiado trasgresora para la época, e incluso para hoy. “No tengo intención de limitarme a sentarme y observar. Mi plan es hablar alto y de inmediato para centrarse en los problemas de la nación”, dijo en otro de sus discursos. Shirley continuó siendo congresista hasta 1982, año en que volvió a su trabajo de maestra. Murió en el 2005 a los 80 años. No sabemos cómo hubiera reaccionado, de seguir viva, al saber que un tipo como Donald Trump puede llegar a ser presidente de los Estados Unidos. Su comentario hubiera resultado sumamente interesante.

 

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El negro que puso el primer pie en el polo norte

Posted by Arnau en julio 23, 2016

Matthew Henson

Matthew Henson (Condado de Charles, Maryland, 8 de agosto de 18669 de marzo de 1955) fue un explorador estadounidense que puede haber sido el primero en llegar al Polo Norte junto con Robert Peary en 1909. Sin embargo, algunos estiman que el grupo de Peary se perdió en el polo y llegaron a unos 30 km de su objetivo. Debido a que su piel era de color negro y su estatus de empleado de Peary, nunca alcanzó la fama de Peary en Norteamérica, donde el racismo aún era común.

Escribió un libro sobre su expedición ártica (A Negro Explorer at the North Pole) en 1921 y luego, en colaboración con Bradley Robinson escribió su biografía Dark Companion en 1947 y “Al límite de nuestras vidas. La conquista del polo” escrita por Philippe Nessmann.

Durante sus expediciones, él y Peary tuvieron hijos con mujeres inuit, dos de los cuales fueron descubiertos por S. Allen Counter en una expedición a Groenlandia.

El 6 de abril de 1988, Henson fue llevado al Cementerio Nacional de Arlington y puesto cerca del monumento de Peary.

Matthew Henson es el sobrino bisnieto de Josiah Henson, un famoso esclavo fugitivo.

El nombre que los Inuit dieron a Mathew Henson es Miy Paluk, su nombre se ha hecho legendario entre los inuit quienes aun lo recuerdan, e incluso le deben a él un vocablo de su lengua “adulò” que es una voz con la que él despertaba a todos para ir a las grandes expediciones de caza, y aun lo usan en ese sentido, siendo una expresión que usan para dar ánimo e infundir calor.

Fue él quien apoyo firmemente las expediciones y quien hizo posible afrontar los imprevisibles por la rapidez con que aprendió las técnicas inuit.

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Bona tarda a tothom i benvinguts a l´estadi

Posted by Arnau en mayo 2, 2016

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Los de la CUP remando hacia Ítaca.

Posted by Arnau en noviembre 13, 2015

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No lo puedo remediar. Yo aún sigo siendo optimista. De hecho no me queda otra. Sí, tengo la bañera con agua caliente esperando, pero uno antes es abnegado padre y amante y fiel esposo. Dicho esto, no entiendo a los de la CUP. Sinceramente, creo que no han leído bien sus resultados. No han comprendido que si han pasado de 3 diputados a 10 no es para obtener un puto cheque en blanco, sino para que empujasen de lo lindo, para que no dejaran a Artur Mas echarse finalmente para atrás, para ser garantes de que el proceso continuara navegando hacia Ítaca por muchas marejadas que se puedan encontrar por el camino. Pero en ningún caso eso significaba que todos estos nuevos votantes quisieran echar a Mas por la borda, al contrario, era justamente para que no se saliera del horizonte marcado por el mandato de la mayoría. Siempre se ha dicho que este proceso era transversal y de abajo arriba. Y es verdad. Pero lo ha sido hasta las elecciones de septiembre, hasta la mayoría absoluta que la ciudadanía hemos entregado en forma de testigo a los políticos que nos tienen que representar. Y nos guste o no, les guste o no a los de la CUP, en estos momentos de alta política, hemos de acudir a la plaza con auténticos líderes, capacitados, con agallas, imaginación y credibilidad internacional.

Hoy, en la actual Europa, la Bastilla no se alcanza cortando cabezas ni quemando contenedores. Por mucho que algunos de la CUP acudan al Parlament vistiendo moda etarra.

Mientras el enemigo ya nos está empezando a bombardear por tierra mar y aire, nosotros postrados en las trincheras y en primera línea de fuego, con toda la infantería predispuesta. ¿Los de la CUP, los de la logística que nos tienen que entregar las “armas”? Nada, sin prisa, esperando en el bar tomándose unas copas, eligiendo el día de reunión para decidir quién cojones conduce el camión. Si es que finalmente alguien de los suyos, en esta ocasión sin pasamontañas y con la cara descubierta, tiene la entereza para conducirlo.

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12 de Octubre

Posted by Arnau en octubre 11, 2015

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El nombre no hace la cosa

Posted by Arnau en junio 30, 2015

Petronila_Ramon_Berenguer

 

La dinastía, el linaje, era Barcelonés.
El apellido, Casal, Casa de…, era Aragón, o Aragó.
Y era Aragó porque así lo decidieron los condes de Barcelona, como nos lo indica Pere el Ceremoniós. Anteriormente no existía ese Casal, ese apellido, en los reyes de Aragón, de dinastía Ximena.

Y de la wiki: “Las diferentes casas suelen tomar su nombre bien del apellido de uno de sus más antiguos miembros, de un lugar ligado a ellos de antiguo, DEL PRINCIPAL o más querido título nobiliario que poseen, etc.”

En este caso, por razones de protocolo cancilleresco y de prestigio (como nos indica Stefano Maria Cingolani), se pone en primer lugar el título real.
¿Y por qué tiene más prestigio -que no poder, soberanía…- sobre otros títulos nobiliarios? Porque lo concede la Santa Sede, cosa que un condado no necesita de dicha aprobación, o ‘concesión’.

O sea, que los condes de Barcelona cambian su apellido y adoptan el de su título con más prestigio (hablamos del prestigio del título, no del reino de Aragón, que en esa época no tenía más prestigio que el condado de Barcelona) nobiliario, Aragó.
Podían haber adoptado “seat ibiza’, pero no, adoptaron este porque les salió de las pelotas.

Como dice otro ‘aragonesista’ catalanófobo doctor en Historia, Utrilla Utrilla:

“Las preeminencias protocolarias, como no podían ser de otra forma, son para el reino, Aragón, nombre que se acepta además COMO APELLIDO de la casa reinante.” Libro ‘La dinámica política’

“El reino de Aragón y el condado de Barcelona, dirigidos por un mismo soberano de la DINASTÍA BARCELONESA, permanecerán unidos dinásticamente a lo largo de los siglos”
Libro del mismo autor ‘Aragón, de reino a corona: hacia la construcción de un estado y sociedad feudales. Una síntesis interpretativa’

En definitiva, que cuando el delincuente Mario Conde (por ejemplo) se llena la bocaza con eso del Casal d’Aragó, no hace más que mostrarnos su ignorancia.

Cada territorio ha tenido sus circunstancias y su forma de desarrollo, creación, evolución, etc., no había un manual donde se definiera cómo construir un estado con el visto bueno del anexionismo rancio español.
Es como lo del Principado de Cataluña -o Cataluña-, se agarran a que no existe ese título nobiliario para afirmar, con un par de cojones, que Cataluña no existía, hay que ser descarado o ignorante.
Que no exista un título nobiliario con ese nombre (y por eso no lo indican en sus documentos oficiales los condes, sólo indican los títulos, como es lógico) no quiere decir que no exista una entidad, ente, Estado…, política y jurídica llamada Cataluña. Entidad territorial sometida a las cortes de Barcelona y a su soberano, el conde de Barcelona, política y jurídicamente.

Ahora que no venga nadie a rebuznar que Cataluña no existía política y jurídicamente -incluso se atreven a decir que no existía geográficamente-, cuando es todo lo contrario.
Es que es una puta aberración, por dios, es negacionismo puro y duro.
Lo peligroso de eso es que cuando un pueblo “no existe” se le puede exterminar tranquilamente, porque como no existe!

Es puro odio, pura fobia, puro negacionismo sin sentido, de una irracionalidad que asusta, es puro fanatismo.

 

Texto pensado, escrito y editado by Arnau

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Big Bang

Posted by Arnau en junio 8, 2015

Dice Gerard Piqué que todo empezó con este rapsoda de la música

Kevin roldan

Ni caso, iba mamado hasta las trancas, la gran explosión derivó de Celia

Celia Messi

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¡Qué grandes!

Posted by Arnau en junio 24, 2011

Documental sobre un caso verídico: un equipo de fútbol que no marcó su primer gol hasta el último partido de liga.

 

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Entrevista a George W. Bush

Posted by Arnau en noviembre 18, 2010

Nadie discute que George Bush ha sido una marioneta manejada por los poderes fácticos capitalistas, además de un hombre de paja controlado por los halcones de su propio partido. Tampoco de ser un tonto de los cojones; su frase “Nuestros enemigos los terroristas son innovadores e ingeniosos, y nosotros también. Nunca dejan de pensar en nuevos métodos para perjudicar a nuestro país y a nuestro pueblo, ni nosotros tampoco” (6-08-2004) así lo atestigua. El caso es que indagar en sus escasos indicios de actividad cerebral me aburría hasta el hastío; un mono hace monadas y nadie lo cuestiona. Sin embargo sí que me interesaba descubrir quién fue el verdadero líder en la sombra de su gobierno, la mente pensante instigadora, en definitiva, quién coño fue el auténtico tramoyista de la cruel opereta que el anterior presidente de Estados Unidos escenificó durante todo su esperpéntico mandato.

-Buenas tardes, señor Bush, gracias por recibir a este modesto periodista español en el jardín de su magnífico rancho de Texas.

-De nada, joven, ¿cómo está usted?

-Bien gracias. Aunque estaría algo mejor si me dejara de apuntar con el revólver, la verdad.

-Lo siento si le incomoda esta situación, pero no me fío en absoluto de los Espaldas mojadas. Son ustedes medio animales.

-No soy mejicano, señor Bush, si es a eso a lo que se refiere. Hablo su misma lengua, es cierto, pero ya le he dicho que vengo de España, ese pequeño país del continente europeo.

-Entiendo, entonces tranquilícese. Piense que en Texas tenemos que estar siempre precavidos contra cualquier contingencia criminal que provenga del exterior. Le pido disculpas. Y ahora entrégueme usted todas las armas que pueda llevar encima, haga el favor.

-No creo que sea necesario, señor Bush. No suelo ir armado.

-Usted sabrá lo que hace.

-Eso intento. Pero permítame, pasado este belicoso circunloquio, poder entrar ya en materia. Todos sabemos que el filósofo Aristóteles educó en su día al Rey Alejandro, el líder macedonio que conquistó medio mundo conocido, ¿me interesaría conocer quién ha sido, aparte de su padre, su referente o inspirador ideológico?

-… Mire joven, me gustaría que esta entrevista fuera por unos derroteros más mundanos y algo más campechanos. No se lo tome como un agravio personal, pues tenga por seguro que liberado de mis responsabilidades no pretendo desestimar ninguna de sus preguntas, pero si le he de ser sincero esta no la entiendo.

-(Esto será más complicado de lo que imaginaba) Ya veo, no se preocupe señor Bush, intentaré ser más conciso a partir de ahora. Hábleme para empezar de Condolezza Rice, ¿cuál era su ascendencia real sobre usted? ¿En qué estima la tenía?

-Condolezza fue junto con Colin la lamentable cuota negra del gobierno. Es verdad que fue una mujer servil y diligente mientras estuvo con nosotros, pero también resultó ser en exceso intelectual además de poseer un sentido del humor algo extraño. Siempre decía que Aznar le recordaba a Thornny “el aplastacráneos” de Erik el Vikingo, aquel guerrero mermado e inconsciente que siempre era el primero en partirse la cara por los demás. Y si le he de ser franco, nunca entendí ni esa analogía ni por supuesto el humor irreverente de los Monty Python. Nosotros tan sólo buscábamos una especie de ariete escaso de personalidad para dinamitar la unidad europea y así poder acudir a la guerra sin lastre. Sin más.

-Visto el respeto con el que habla de la señora Rice, ahora entiendo su dejadez con los ciudadanos de raza negra que vivían en New Orleans, señor Bush.

-No se crea, como ya he dicho en mis memorias me conmovieron mucho las imágenes de negros y negras llorando.

-Declaración que le honra.

-Gracias. Siempre había pensado que los primates inferiores carecían de glándulas lagrimales. Realmente fue un descubrimiento antropológico de primer orden para mí.

-En fin, ¿qué opinión tiene de Dick Cheney?

-Dick era un vividor que estaba obcecado en coleccionar despachos. El muy gorrón tenía uno de lujo en la Cámara de Representantes, otro de cojones en el Ala Oeste, otro de tres pares de narices en el viejo Edificio Ejecutivo, y nada menos que dos más en el Senado. Era su puto vicio, los arramblaba con la misma fruición de quien come perritos calientes en un partido de béisbol de los Rangers. Aunque eso sí, no me gustó para nada su propensión a exigir tratos especiales para sus empresas en los contratos de Oriente Medio.

-¿Le disgustó que lo acusaron de fraude cuando era presidente de sus empresas?

-¡Qué coño! Lo que no me gustó un ápice fue que Dick nunca se entretuviera en enseñarnos los entresijos de la intriga y maquinación que utilizaba en los yacimientos petrolíferos que controlaba. Por no hablar que no repartió ni las migajas de los 36 millones de dólares indemnizados por la Halliburton Company. ¡Puto capitalista!

-Me imagino su cabreo, señor Bush, pero pasemos a otra página. ¿Y Donald Rumsfeld qué tal?

-Hombre, Donald fue realmente otra cosa, la verdad. Un tipo que se vestía por los pies además de un auténtico patriota, un Secretario de Defensa como Dios manda, con valores profundos y sin apenas tacha. Siempre fue partidario de una estrategia militar sin concesiones e implacable con nuestros enemigos. También con nuestros amigos, por cierto. Recuerdo que el muy cabrón experimentó el “Waterboarding” con Aznar el “Aplastacráneos” en una de sus visitas a Estados Unidos, justo antes de implantarla en los campos de concentración de Irak.

-¿Experimentaron la infame técnica de tortura por ahogamiento con Aznar, señor Bush?

-¿Se acuerda de aquél acento chicano tan ridículo? El pobre tenía las amígdalas inundadas. A Donald se le fue un poco la mano, ciertamente.

-¿No les da vergüenza?

-De esa tenemos poca.

Después de las últimas respuestas mi perplejidad ante los hechos relatados se encaminaba hacia una profunda indignación. Me negaba a seguir dando pábulo a ese hijo de puta y a todos sus adláteres. Por otro lado, era evidente que la admiración que profesaba el ex presidente hacia el Secretario de Defensa sentenciaba mi duda ante lo que andaba buscando: Donald Rumsfeld, el responsable de las torturas en Guantánamo y Abu Ghraib, era el abyecto personaje, el seguro ideólogo entre bambalinas del otrora presidente republicano. O eso pensaba hasta que Laura, la esposa de Bush, salió del porche para acercarse con paso firme hacia nosotros y empezar a bramar como una posesa, a mandíbula batiente:

-¡George, déjate de chácharas, que es tarde y aún tienes que hacer la cena! Busca las patatas en la despensa y la ternera en la nevera. Y con garbo, que en media hora termino de redactar el segundo volumen de tus memorias y tengo el estómago famélico. Por cierto, joven, ¿le apetecería quedarse a cenar con nosotros? -dirigiendo esta vez su mirada hacia mí.

-Por supuesto. No me lo perdería por nada del mundo -le contesté desencajado.

-Perfecto. Y no haga demasiado caso a mi marido, siempre le pierden los modales. ¡Uno más en la mesa, George!

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Entrevista de trabajo con el director de La Gaceta

Posted by Arnau en noviembre 3, 2010

Quizá fuera por la desesperación de una economía doméstica ciertamente precaria, o tal vez sólo por mi maldita afición antropológica, no sé, el caso es que no dudé ni un ápice en responder a la oferta de trabajo para periodistas jóvenes y recién licenciados que convocaba el periódico ultra La Gaceta de los Negocios.
Afortunadamente el aspecto agradable y juvenil que mis padres me han regalado fue el salvoconducto ideal para no crear apenas sospechas acerca de mi verdadera edad. Eso y una orla editada digitalmente fue lo único necesario para poder ser entrevistado por don Carlos, el esperpéntico director de ese cerumen nauseabundo del grupo Intereconomía.

-Buenos días, don Carlos, gracias por recibirme.

-¿No es usted un poco mayor para haber finalizado recientemente sus estudios en la universidad?

-(Sagaz, el hijo de puta) Una tesis doctoral que me conllevó cierto tiempo, don Carlos.

-Está bien, ¿cómo se llama?

-Arnau.

-¿Es usted catalán?

-Sí señor.

-Empezamos mal. Aunque no se preocupe, en esta vida no hay nada que no se pueda reparar. ¿Supongo, no obstante, que votará a Ciutadans, al PPC, tal vez a Plataforma per Cataluña de Josep Anglada…?

-La verdad es que no, don Carlos. La vida es muy compleja para tener certezas, pero más bien mi ideología se decanta hacia el progresismo, en general hacia los partidos de izquierdas. Diría también que soy independentista.

-Pero… ¿usted sabe con quién coño está hablando?

-Por supuesto, don Carlos. Justamente por eso he acudido a su oferta de trabajo. No sé, modestamente, creo que podría aportar cierto contrapunto en los análisis de las noticias que se ofrecen en La Gaceta, tal vez una perspectiva no tan preconcebida como la actual, beneficiosa incluso para la higiene cerebral de sus lectores.

-¡Lo que faltaba por oír! Mire, listillo, dejando de lado que la sesera de nuestros lectores no es de su incumbencia, le diré abiertamente que me está usted empezando a tocar los cojones. Vamos a ver, ¿le puedo preguntar si sabe a qué nicho de mercado está decantado ideológicamente nuestro periódico? ¿Porque si no se lo explico?

-Creo que no hará falta. Tal vez sea un mercado que aglutina a franquistas, fascistas, homófobos, machistas, racistas, legionarios de Cristo y ultras en general, don Carlos.

-Exacto. Todos ellos españoles de bien. Y si quiere trabajar con nosotros tiene que entender muy bien su idiosincrasia, pues son ciudadanos que no admiten dudas ni matices en su vida, por otro lado como tiene que ser. Por ejemplo, para nuestros lectores Obama es un negro, sin más, con toda la bestialidad que eso ya de por sí representa. Para nuestros lectores Zapatero es un masón y un terrorista, también sin más, con todo lo ignominioso que eso conlleva per se. Para nuestros lectores un homosexual es un puto abreculos abyecto, con todo lo repugnante y hediondo que eso por sí solo ya significa. Para nuestros lectores las mujeres asiáticas se visten como putas, sin ambages, con todo lo pernicioso y descortés que eso puede denotar para los hombres pudorosos. Para nuestros lectores, y no se me enfade, un catalán es un hijo de perra ininteligible que se cree con derecho de pernada y nación, sin más, cuando es evidente que nunca ancestro suyo perteneció a reino conocido, con todo lo antipatriota que resulta esta conducta para un buen español. En La Gaceta obviamente todas estas opiniones las compartimos, las hacemos nuestras, así como las publicamos. Forman parte, en definitiva, de nuestra innegociable línea editorial.

-Mire, don Carlos, no voy a comentar nada acerca de esas opiniones que vierte sobre Obama, sobre Zapatero, sobre los homosexuales ni mucho menos sobre las mujeres asiáticas, simplemente que son susceptibles de llevarlas de cabeza al Tribunal Constitucional por punitivas, pero sí que le voy a contestar que no es necesario un linaje real para poder considerar como nación a un pueblo con historia, cultura, tradición y lengua propias si sus ciudadanos mayoritariamente así lo desean. Faltaría más.

-Joder, vaya perla, ¡y ahora nos sale republicano!

-Pues sí. Además, don Carlos, puede que sus lectores no admitan dudas ni matices, pero también me tendrá que admitir que muy democráticos tampoco son.

-Déjese de idioteces, Arnau, a nosotros la democracia nos la suda. Nuestros auténticos valores son “Dios, patria y Justicia”, además de una conducta moral basada en raíces cristianas y en una tradición nacional limpia, imperial y alegre, sustentado todo por el Sagrado corazón de Jesús.

-No se ofenda, don Carlos, pero me recuerdan los preceptos que acuñó en tiempos pretéritos la extinta Fuerza Nueva.

-No me ofende en absoluto, sino todo lo contrario, estamos orgullosos de ello. Y le diré algo más, hasta que en este país no se ejecute de una vez por todas un plan administrativo, material y financiero contra todos los nacionalismos, lenguas y minorías existentes no habrá una solución efectiva para nuestra convivencia.

-¿Una especie de “Solución final”, don Carlos?

-No se pase de perspicaz, Arnau, aquí de nacional-socialistas sólo están ustedes los catalanes. Pero sí, veo que por fin nos vamos entendiendo. Métase esto de una vez en la mollera si lo que pretende es formar parte algún día de este periódico.

-La verdad es que me da miedo preguntarle qué papel desempeña La Gaceta en este maldito delirio, don Carlos.

-Haga el favor de tranquilizarse de una vez, coño. La Gaceta simplemente es un vehículo necesario para llevar a cabo nuestro plan, tan solo una plataforma imprescindible para dar un uso excepcional a nuestra propaganda, una forma de manipular, movilizar y adoctrinar a las masas social y colectivamente. Ya lo ve, sin más subterfugios malignos que le puedan a usted preocupar.

-No lo sé, don Carlos, precisamente por lo visto creo que no voy a ser capaz de trabajar en su periódico. Me está acojonando de verdad. Créame cuando le digo que hay un auténtico océano de incomprensión entre sus ideales y los míos. Además, están ustedes realmente enfermos de atar.

-No le voy a tomar sus groserías en cuenta. A diferencia de usted yo sí soy un caballero. ¿Le apetecería tomar un café mientras hablamos de sus posibles honorarios, Arnau?

-¿Acaso ahora pretende usted comprarme? ¡Es el colmo su desfachatez!

-Déjeme intentarlo al menos, le reto a que no subestime mi capacidad de sugestión; piense que los conversos son mi especialidad.

-Mi dignidad como ser humano está por encima de conversiones y chantajes, don Carlos. No insista. Tenga por seguro que ni por todo el oro del mundo me va a poder convencer.

-Dispense un momento, le ruego: “Señor Tamayo, haga el favor de ordenar a la señora Sáez que traiga inmediatamente un par de cafés a mi despacho” –espetó mientras apretaba el botón rojo del interfono-. Por cierto, Arnau, ¿el café solo o con leche?

-Con leche, gracias.

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