Arnau

Almacén de relatos olvidables

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Y mientras, en la consulta de un reputado psiquiatra…

Posted by Arnau en septiembre 15, 2010

-Buenos días, don Mariano, encantado de tan ilustre visita. Sepa usted que la confidencialidad de sus problemas quedará en la más estricta de las penumbras.

-¿Cuálo?

-Túmbese en el diván, ande. Cuénteme, ¿qué le ha traído por aquí?

-El taxi.

-Me refiero a cuáles son sus principales preocupaciones, don Mariano. No sé, tal vez le preocupa la paupérrima economía de los ciudadanos, la falta de trabajo de los españoles, acaso la irreversible desintegración del estado en pequeñas taifas…

-¡Qué coño!, déjese de monsergas, doctor, a mí lo que me preocupan son esencialmente un par de cosas: la primera es una mentira vital que me está ahogando, y la segunda es la incapacidad para realizar correctamente el trabajo que se me ha encomendado, es decir, entender la conciencia del ciudadano español que vota al partido popular.

-No comprendo, ¡pero si ustedes van líderes destacados en todas las encuestas!

-Precisamente por ello.

-La verdad es que no le alcanzo a entender, don Mariano. Explíquese, por favor.

-¿Me promete que esto quedará entre usted y yo, verdad, doctor?

-Por supuesto, puede estar usted tranquilo. Mi juramento hipocrático lo atestigua, no se preocupe. Considere estas cuatro paredes como una especie de confesionario civil.

-Pues si es así, allá voy, doctor. La mentira es que no soy una persona de derechas, ni mucho menos una persona que comulgue con los principios conservadores del Partido Popular, soy, simplemente, un actor infiltrado a sueldo del partido socialista con la única misión de dinamitar a los populares desde sus propias entrañas.

-¿Está usted de guasa, verdad?

-En absoluto, doctor. Y la segunda preocupación es mi incapacidad para conseguirlo. Porque sí, puedo entender que la brutal crisis desgaste al presidente Zapatero, puedo entender también que su inutilidad para atajar el paro difumine incluso toda su labor anterior, pero lo que no es de recibo es constatar el escaso perfil moral del votante conservador de este país, el cual acepta sin inmutarse y con unas tragaderas dignas de un inmenso cetáceo todo tipo de desmadres diseñados por mí. Porque ya me dirá usted cómo es posible que mi magnífico plan para dinamitarlo todo se estrelle día sí y día también en una incapacidad supina para hacer desistir del voto a estos curiosos ciudadanos. Es que no entiendo que ni la salvaje corrupción, ni el ridículo patriotismo de feria, ni la impúdica y vergonzante utilización del terrorismo, ni la patética receta económica basada de nuevo en el puto ladrillo, sean capaces de hacer cambiar sus intenciones. Parecen seres con ectoplasma en la sesera, auténticas amebas carentes de sistema nervioso alguno, engendros unicelulares inasequibles al desaliento. Es que hasta se meten por el ojete su evidente homofobia cuando de mi supuesta homosexualidad se trata. Y por no hablar ya de los famosos hilillos de plastilina, las mochilas falsas del 11M, el invento del acido bórico, la recogida de firmas en contra del Estatut de Cataluña, las portadas rancias de Francisco Marhuenda… joder, es que hasta me he meado públicamente en el día de las fuerzas armadas y ni por esas. Y la verdad es que ya no puedo más, doctor, lamentablemente estoy hecho un zombi carente de ideas.

-Me ha dejado sin palabras, la verdad. Aunque no se lamente demasiado, don Mariano, hay que reconocer que se hace usted el incompetente de puta madre.

-Gracias, doctor, me halagan sus comentarios sobre mi trabajo, pero créame cuando le digo que lo que realmente me conmueve es constatar hasta que punto llega la miseria y falta de dignidad en esta clase de seres humanos.

-El cerebro humano es inescrutable, si yo le contara, sus coordenadas son parecidas a un jeroglífico egipcio. Pero permítame la curiosidad, don Mariano, ¿Esperanza y Francisco también forman parte de este maquiavélico plan diseñado por usted?

-No, esos energúmenos van por su cuenta y riesgo, a su libre albedrío. La corrupción popular en Madrid y Valencia no tiene parangón y nada tiene que ver conmigo. En esas dos comunidades los líderes conservadores son corruptos por naturaleza y afortunadamente me dan el trabajo ya hecho y empaquetado. Tenga por seguro que la Gürtel es una auténtica mafia siciliana.

-Entonces, ¿sus disputas con Esperanza son reales?

-Absolutamente. Y le diré más, creo que Esperanza siempre ha sospechado de mí. Mire, puede que la marquesa sea una persona populista e incapaz como ninguna, pero a sagaz y zorra tampoco la gana nadie.

-Realmente fascinante. Aunque hay una cosa que no alcanzo a entender, don Mariano, ¿usted no fue designado a dedo por Aznar?

-Buena observación, doctor. Póngase cómodo que le cuento. Esta historia se remonta en la década de los 80, cuando el aparato socialista ya infiltró en Alianza Popular a Jorge Verstrynge. Jorge era un nacionalcomunista como la copa de un pino que lo hicieron pasar por un político neofascista con ansias de liderar de nuevo a esa añorada España imperial perdida durante la transición. Fue el descojono cuando Fraga se tragó esa farsa, los socialistas ni se lo creían. Desgraciadamente la cosa duró menos que lo que canta un gallo. Jorge era un buen tipo, sí, pero no aguantó rodeado de tanto mermado más que un par de años. Ni un aumento de sueldo le hizo cambiar de opinión.

-¿No me dirá ahora que Hernández Mancha también fue un infiltrado socialista, don Mariano?

-No, ese fue un conservador de tomo y lomo y que nada tiene que ver con esta historia. El caso es que el aparato socialista se dio cuenta por lo sucedido que el siguiente infiltrado no podía ser en ningún modo un hombre con principios elevados, ética y dignidad, sino más bien todo lo contrario. Era evidente que tenía que ser un desalmado medio tarado sin apenas escrúpulos y a ser posible medio corto de entendederas para poder ser controlado entre bambalinas. Tardaron un par de años en encontrar esos difíciles requisitos en la persona de José Mari, un enfermo mental alcoholizado y con aires de grandeza que estaba interno en un hospital psiquiátrico cerca de Valladolid.

-No me lo puedo creer.

-Pues créaselo, doctor. Fue un milagro que se aupara tan rápidamente al poder del partido. Ahora sí que para los socialistas la idea de perpetuarse en el poder se veía factible. Estaban convencidos que con ese tarado como infiltrado sería imposible una oposición mínimamente decente.

-No me lo tome en cuenta, don Mariano, pero creo que la estrategia no llegó a fructificar del todo.

-Es evidente, doctor, los socialistas nunca sospecharon que por aquel entonces su propio desgaste, la corrupción, Roldán, el Gal, y las veleidades de los hermanos Guerra, les iban a estallar tan pronto en su puta cara.

-Ahora lo entiendo todo…

-Supongo que ahora entiende que una piltrafa intelectual del tamaño de José Mari pudiera llegar a ser presidente del gobierno.

-Pues la verdad es que sí. Aunque hay algo no me cuadra, si todo esto que me cuenta es cierto y realmente José Mari fue un infiltrado socialista, ¿por qué razón no dinamitó el gobierno entonces ya en la primera legislatura?

-Belcebú bien sabe que lo intentó. Recuerde, doctor, que el catálogo de estupideces fue variopinto: movimiento vasco de liberación nacional, catalán en la intimidad, selecciones autonómicas sólo para jugar a las canicas…en fin, para qué seguir. Desgraciadamente la economía iba demasiado bien para conseguir descarrilar el proyecto popular. 

-Supongo que la victoria de George Bush fue una bendición para los socialistas.

-George fue una especie de ángel caído del cielo, doctor, para qué vamos a andarnos con remilgos entre usted y yo a estas alturas. Además, estoy convencido que ese hijo de puta también fue un infiltrado de los demócratas; su retraso mental no puede ser tampoco por pura casualidad.

-No se lo discutiré, don Mariano. Supongo que es entonces cuando entra usted como infiltrado en las filas populares y es designado por Aznar para empezar a preparar una larga travesía en la oposición.

-No exactamente. A mí el aparato socialista ya me infiltró junto a José Mari a finales de los 80. Básicamente para ir macerando confianzas entre los más fascistas del partido, para ir formando parte de su hábitat natural, para ir almacenando contactos, intereses y amigos entre esa turba de alienados mentales. De esta forma, doctor, cuando llegó el momento de la sucesión no se creó ningún tipo de sospecha.

-Inteligente plan, don Mariano. Por cierto, por simple curiosidad, ¿no era usted registrador de la propiedad?

-Como si hubiera sido sexador de pollos o astronauta, doctor, qué más da. Todo era falso. Ya le he dicho anteriormente que yo soy actor. Pero la verdad, y ese es el principal motivo de mi visita, es que ahora ya me cuesta sobrellevarlo todo. De golpe me he dado cuenta que mi vida no es más que una colosal mentira, que estoy rodeado de millones de humanos sin apenas conciencia, y que lastimosamente estoy a punto de fracasar en esta importante misión. Mi mundo se desmorona, amigo, mi mundo es una hedionda y enorme mierda.

-No se desanime, don Mariano, piense que está en buenas manos. Seguro que todas sus dudas se van a solucionar tarde o temprano. Pero antes de indagar en su tratamiento, ¿me permite una última pregunta?

-Por supuesto, doctor.

-¿Pagan mucho por ser un infiltrado?

-La hostia. Lo sacan todo de los fondos reservados.

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7 comentarios to “Y mientras, en la consulta de un reputado psiquiatra…”

  1. Absolutamente genial. Lo he compartido en mi facebook (el comentario en Escolar.net) y ha entusiasmado a la gente. Todo encaja perfectamente, y da la sensación de ser “realidad ficción”. Ahora sí que comprendo a Marihuano, pero sigo sin entender a los que insisten en votarle. Tal vez se trate de voto suicida.

    Un placer leerte, como siempre.

  2. Fet said

    Todo encaja…

  3. Queralt said

    jajajja
    Mantén el secreto profesional Arnau, por conciencia cívica te lo pido, jajjaja
    Aunque algunos rumores circulan ya hace tiempo por las esquinas y los fumaderos…
    Un placer, como siempre, querido amigo.
    Besos de cereza.

  4. Evi said

    Es por ello. =D
    Yo también lo voy a compartir en Fachibú.
    Perdone la asusencia…aunque más lerda soy yo, ¡que me lo pierdo! X/
    Salud Maese Arnau.
    =)

  5. my said

    Arnau, esta historia tiene todos los ingredientes para ser considerada TERROR. Bush, Jose Mari, los hermanos Guerra, Marihuano y Belcebú, todos mamando de los fondos reservados de un país en descenso en picado.

    Pd. Por qué no estás en fachibuk?

    • Arnau said

      Porque el psicoanalista no me lo permite. La terapia consistía únicamente en un blog.

      Además, yo no tengo amigos. Sólo amigas. Y mi matrimonio no lo resistiría.

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